Tema 13: Preparación y desarrollo de un viaje

Tema 13 Preparación y desarrollo de un viaje


1. Estado del vehículo

Antes de empezar un viaje, especialmente si es un recorrido largo o si el automóvil ha estado sin usarse, es fundamental realizar una inspección rápida.

Se debe revisar que no haya manchas de líquidos en el suelo debajo del vehículo, lo cual podría indicar una fuga peligrosa.

Es necesario comprobar el estado general de las llantas y asegurarse de que no haya luces de advertencia encendidas en el panel de control (tablero).

Asimismo, se debe verificar el nivel de los fluidos esenciales: el aceite del motor, el líquido de frenos, el refrigerante del motor y el agua del limpiaparabrisas.

Finalmente, es vital cerciorarse de que todas las luces funcionen correctamente y llevar siempre en el vehículo bombillos de repuesto.


2. Estado de la persona que va a conducir

Es esencial evaluar cómo se siente la persona antes de tomar el volante. Quien conduce debe estar en pleno control de sus capacidades físicas, emocionales y psicológicas.

Si la persona tiene algún padecimiento médico, no debe conducir si no está tomando sus medicamentos conforme a la recomendación de un profesional de la salud.

Del mismo modo, no se deben consumir sustancias, drogas enervantes o medicamentos que puedan afectar la capacidad de percepción, la atención o el tiempo de reacción.

Siempre se deben revisar los prospectos de los medicamentos antes de manejar, ya que un error en la carretera por estas causas puede tener consecuencias muy graves.


3. Planificación de la ruta

Antes de realizar un viaje, sobre todo si es largo, es sumamente importante conocer la ruta con antelación.

Se debe considerar si el camino es de montaña o costa, cuál es el estado del clima y si habrá presencia de vehículos pesados o tramos difíciles.

Si el conductor es principiante, se recomienda que evite viajar de noche o elegir rutas que sean muy complicadas o de alto tránsito.

Para los viajes diarios, planificar la ruta y las horas de salida ayuda a evitar el tráfico denso (presas), ahorrando así tiempo y combustible.


4. Tipos de pasajeros y su seguridad

La seguridad de todos los ocupantes del automóvil es responsabilidad directa de la persona que conduce.

Es estrictamente obligatorio que todos los pasajeros utilicen el cinturón de seguridad, incluyendo a quienes viajan en los asientos traseros.

Además, las personas menores de 12 años deben viajar utilizando dispositivos de retención infantil adecuados según su peso y talla.

El buen comportamiento y la tranquilidad de los pasajeros dentro del vehículo son claves para mantener la seguridad vial y no distraer al conductor.


5. Mascotas y su correcta ubicación dentro del vehículo

Las mascotas también deben viajar de forma segura y adecuada para proteger tanto al animal como a los ocupantes del auto.

Por ningún motivo deben ir sueltas o en los regazos del conductor, ya que esto puede interferir gravemente con el control del vehículo.

Los gatos deben viajar dentro de jaulas transportadoras, y los perros deben utilizar cinturones de seguridad especiales anclados en los asientos traseros.

Una mascota suelta representa un grave peligro, ya que en caso de un frenado brusco puede salir proyectada o asustarse y causar un accidente mayor.


6. Distribución de equipaje y objetos

El equipaje debe ir siempre ubicado en los espacios diseñados exclusivamente para este fin, como lo es el maletero (cajuela).

Se debe evitar por completo colocar objetos sueltos dentro del habitáculo del vehículo (el espacio interior donde van los pasajeros y el conductor).

En caso de un frenazo brusco o una colisión, estos objetos pueden salir volando y convertirse en un riesgo mortal para sus ocupantes.


7. Documentación de la persona que conduce y del vehículo

Antes de iniciar la conducción, es indispensable asegurarse de portar los documentos personales vigentes: la cédula de identidad y la licencia de conducir.

Además, se debe verificar que toda la documentación del vehículo esté al día y cumpla estrictamente con la ley.

Esto incluye el comprobante del marchamo, la Revisión Técnica Vehicular (IVE) aprobada y el título de propiedad del Registro Nacional.

Todos estos documentos deben ser plenamente legibles y encontrarse en buen estado físico o digital.


8. Actitudes positivas y comportamientos seguros durante la conducción

Conducir manteniendo una actitud positiva ayuda enormemente a reducir el estrés en carretera y a disfrutar de un viaje más tranquilo.

Esto es clave para prevenir conflictos con otros usuarios y evitar que emociones negativas como el enojo influyan en la manera de manejar.

Una buena actitud minimiza el riesgo de sufrir accidentes, protege al conductor y a sus pasajeros, y fomenta un ambiente de cortesía en la vía.


9. Pausas activas en trayectos largos

Conducir de manera ininterrumpida por largos periodos genera fatiga muscular, cansancio mental y pérdida de concentración.

Por ello, es muy recomendable hacer pausas activas cada dos horas de viaje.

El conductor debe detenerse en un lugar que sea seguro y visible, bajarse del vehículo, caminar un poco y estirarse.

Además, es fundamental hidratarse adecuadamente y respirar aire fresco para mantenerse alerta y garantizar una conducción responsable hasta el destino.

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