Tema 18: Las llantas

Tema 18 Las llantas


1. Función y composición de las llantas

Las llantas son los únicos elementos del vehículo que tienen contacto directo con la calzada, por lo que su buen estado es una cuestión de vida o muerte en la carretera.

Sus funciones principales son soportar la carga total del transporte, mantener la trayectoria deseada por el conductor y garantizar un agarre y tracción adecuados bajo cualquier condición climática.

Además, actúan como un primer filtro de amortiguación, ayudando en la absorción de los impactos producidos por las irregularidades y huecos de la calle.

Están compuestas por una cubierta exterior de caucho vulcanizado y una estructura interna reforzada con metal o nailon. Tienen forma de anillo hueco y su objetivo principal es contener el aire a presión que sostiene al vehículo.


2. Características, aros y presión de inflado


Características, aros y presión de inflado


Todas las llantas cuentan con una nomenclatura grabada en sus paredes laterales (por ejemplo: 195/55R 16 87 V). Estos números y letras indican datos cruciales como el ancho, el diámetro del aro, el índice de carga máxima y el límite de velocidad que soportan.

El aro es la pieza metálica que sostiene la llanta y le da su forma. Se debe verificar periódicamente que no tenga abolladuras, grietas o reventaduras, ya que un aro dañado puede provocar un accidente a alta velocidad.

La capacidad de inflado es otro factor vital. Se recomienda mantener una presión de 30 a 35 PSI (libras por pulgada cuadrada), aunque siempre se debe verificar la recomendación exacta del fabricante del vehículo.

Es una regla de oro que la presión del aire debe medirse siempre cuando la llanta está fría, es decir, antes de iniciar el recorrido, ya que el calor de la fricción expande el aire y da lecturas falsas.


3. El testigo y los tipos de desgaste


El testigo y los tipos de desgaste


Para saber cuándo una llanta ya no es segura, estas cuentan con un testigo de desgaste. Es un pequeño taco de goma de aproximadamente 1,6 milímetros de grosor ubicado en el fondo de las ranuras principales.

Si la superficie de rodamiento se desgasta tanto que llega al mismo nivel del testigo, la llanta debe ser reemplazada inmediatamente, ya que el riesgo de derrape es altísimo.

El desgaste también nos habla de la salud del auto. Un desgaste normal es uniforme en toda la superficie. Sin embargo, existen desgastes irregulares que indican problemas:

  • Desgaste en el centro: Ocurre cuando la llanta se utiliza con una presión de inflado superior a la recomendada (está muy inflada).
  • Desgaste en los lados (hombros): Sucede cuando la llanta tiene una presión de inflado inferior a la recomendada (está desinflada).
  • Desgaste en un solo extremo: Es un claro indicador de que el vehículo tiene un problema de alineación o daños en la suspensión.


4. Tipos de llantas según su construcción y uso

Según su estructura interna, las más comunes son las llantas radiales, que tienen cables paralelos, resisten muy bien el calor a altas velocidades y son el estándar actual en automóviles.


Tipos de llantas según su construcción y uso


Por otro lado, la banda de rodadura (el dibujo o estrías) define para qué terreno están diseñadas:

  • Llantas HT (Carretera): Diseñadas para asfalto seco o mojado, ideales para recorrer largas distancias en vías regulares.
  • Llantas AT (Todo terreno): Tienen estrías más separadas para ofrecer un buen agarre tanto en asfalto como en terrenos de tierra o lastre.
  • Llantas MT (Barro y tierra): Son llantas robustas con tacos grandes para terrenos sumamente difíciles, pero tienen un menor rendimiento y menor agarre en carreteras asfaltadas.


Además, existen llantas unidireccionales. Estas tienen una flecha en su pared que indica hacia dónde deben girar.

Si se instalan al revés, sufren un desgaste acelerado y pierden su capacidad de evacuar el agua, aumentando el riesgo de derrape.


5. Cuidados, mitos y sustancias peligrosas

El caucho es un material elástico muy sensible. Se debe evitar el contacto con sustancias abrasivas, solventes, aceites o abrillantadores inadecuados, ya que estos líquidos resecan la llanta, aceleran su desgaste y aumentan el riesgo de agrietamientos.


Cuidados, mitos y sustancias peligrosas


Existe el mito de que las llantas "caducan" exactamente a los cinco años de su fabricación. Aunque los fabricantes dan garantías por ese periodo, la llanta no se vence automáticamente; su vida útil depende del uso, el clima y cómo fue almacenada, aunque sí sufren envejecimiento natural.

Cuando sea necesario cambiar llantas, es muy recomendable reemplazar ambas llantas del mismo eje al mismo tiempo y realizar una alineación inmediata para evitar problemas de dirección.


6. El correcto uso de la llanta de repuesto

En caso de un pinchazo, el cambio por la llanta de repuesto debe hacerse siguiendo estrictas medidas de seguridad. Primero, se debe estacionar en un lugar plano y seguro, colocar los triángulos de emergencia y usar chaleco reflectivo.


Correcto uso de la llanta de repuesto


Al hacer el cambio, es fundamental aflojar las tuercas antes de levantar el vehículo con la gata hidráulica. Una vez colocada la llanta nueva, las tuercas se deben apretar en un orden de cruz para asegurar un ajuste parejo.

Es de vital importancia recordar que la llanta de repuesto es de uso estrictamente temporal. Por lo general, son más delgadas y están limitadas a circular a una velocidad máxima de 80 km/h.

El conductor debe utilizar esta llanta únicamente para llegar al taller más cercano, con el fin de reparar la llanta original o comprar una nueva lo antes posible.


7. ¿Cómo se cambia una llanta?


¿Cómo se cambia una llanta?


  1. Buscar un lugar fuera de la carretera, seguro y plano.
  2. Colocar los triángulos de seguridad, accionar las luces de emergencia y colocarse el chaleco de seguridad.
  3. Aflojar las tuercas con la llave de ranas, en dirección contraria a las manecillas del reloj.
  4. Levantar el vehículo, colocando la gata en el lugar adecuado (consultarlo en el manual del vehículo). La llanta dañada debe quedar a unos 10 o 15 cm del suelo.
  5. Retirar las tuercas, halar la llanta hacia afuera y colocarla donde no estorbe.
  6. Alinear los orificios de la llanta de repuesto con los tornillos donde va a ser montada. Empujar la llanta hasta el fondo y colocar los tornillos. Socar bien.
  7. Bajar el vehículo con ayuda de la gata y volver a apretar bien cada una de las tuercas.

8. Reencauche de las llantas

Solamente se reencauchan las llantas que cuenten con la inscripción “Regroovable” en su costado.

Normalmente son las que se utilizan en vehículos pesados, no más de 3 reencauches. El reencauche siempre debe realizarse sobre una buena base.

El costo de una llanta reencauchada puede llegar a 30% menos de una nueva, por lo que reduce los costos.


9. Rotación de las llantas

Cada seis meses o de 10.000 a 15.000 kilómetros, las llantas deben ser rotadas para asegurar que se desgasten uniformemente y duren más.

El cambio de ruedas se hace según la tracción del vehículo (tracción delantera, trasera o en las cuatro ruedas).

Test de la unidad (Premium)