Tema 3: Factores de riesgo

1. ¿Qué son exactamente los factores de riesgo en la vía?

Al circular por cualquier tipo de vía pública, la persona que conduce se expone constantemente a diferentes factores de riesgo que pueden comprometer su seguridad.
Estos factores se definen como todas aquellas circunstancias, condiciones del entorno o acciones humanas que aumentan significativamente la posibilidad de que ocurra un accidente de tránsito.
Cuando estos elementos se presentan, elevan drásticamente la probabilidad de que los usuarios involucrados sufran lesiones de consideración, ya sean muy graves e incluso fatales.
2. El origen de los riesgos y la importancia de su prevención
Los peligros en la carretera no provienen de una sola fuente; por el contrario, se relacionan con múltiples elementos del sistema vial interactuando al mismo tiempo.
Algunos de estos factores de riesgo están directamente vinculados con el estado de la carretera o las condiciones mecánicas del vehículo que se utiliza.

Sin embargo, muchos otros dependen netamente de la conducta, decisiones y estado de quien conduce, e incluso, de la eficiencia y la atención que brindan los equipos de emergencia tras ocurrir un percance.
La regla general establece que entre más factores de riesgo existan y se acumulen, hay una mayor posibilidad de sufrir un accidente con consecuencias sumamente graves. Por ello, es de vital importancia que usted los conozca a fondo y los identifique a tiempo para evitarlos al máximo.
3. La clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Para comprender mejor cómo actúan estos elementos y poder aplicar medidas preventivas eficaces, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha desarrollado un esquema detallado.
Esta organización internacional identifica una serie de factores específicos que influyen directamente en la probabilidad de sufrir lesiones causadas por el tránsito, dividiéndolos estratégicamente en cuatro grandes grupos.
3.1 Primer grupo: Exposición al riesgo

Este primer grupo abarca todos los elementos relacionados con el entorno, la infraestructura y las condiciones del viaje a los que se somete la persona al transitar.
Incluye factores determinantes como la infraestructura deficiente, por ejemplo, el no contar con aceras seguras para peatones, la falta de ciclovías o el diseño y tipo de vías por las que se circula.
También se toman en cuenta elementos logísticos como las largas distancias de traslado, el volumen o cantidad de tránsito presente en la ruta y el tipo de vehículo que se está utilizando para el desplazamiento.
3.2 Segundo grupo: Posibilidad de que ocurra un accidente

Este grupo se enfoca en los detonantes directos que pueden provocar materialmente que el choque, vuelco o atropello suceda en la carretera.
A nivel físico y mecánico, incluye el mal estado de las carreteras y el mal funcionamiento del vehículo, este último derivado directamente por la falta de un mantenimiento preventivo riguroso.
A nivel del comportamiento humano, agrupa las causas más letales: el consumo de alcohol y otras drogas, conducir a una velocidad excesiva, manejar con fatiga o bajo los efectos de alguna distracción, así como el irrespeto generalizado al señalamiento vial y a la legislación vigente.
3.3 Tercer grupo: Gravedad de las lesiones

Una vez que el accidente es inevitable y se produce el impacto, este grupo determina qué tan severos y profundos serán los daños físicos en las personas involucradas.
El factor de riesgo más crítico en esta etapa es la negligencia o el no uso de los dispositivos de seguridad obligatorios, tales como los sistemas de retención infantil (para menores), el casco protector (en motociclistas y ciclistas) y el cinturón de seguridad.
Adicionalmente, el diseño estructural de la vía en el punto del impacto también juega un papel fundamental para agravar o mitigar la fuerza del golpe.
3.4 Cuarto grupo: Evaluación de las lesiones después del accidente

El último grupo contempla todo lo que sucede inmediatamente después de que ha ocurrido el siniestro vial, lo cual es decisivo para la supervivencia de las víctimas.
Los factores de riesgo aquí incluyen los retrasos críticos en la detección oportuna y en la atención inicial del accidente por parte de las autoridades o testigos.
También abarca la falta de servicios de urgencias y paramédicos en el lugar, las demoras en el traslado de los pacientes hacia un centro médico capacitado, y finalmente, la calidad y disponibilidad de la atención postraumática y los procesos de rehabilitación posteriores.